Caso técnico · Contabilidad IA

El modelo de IVA trimestral empezaba en la guantera de la furgoneta

SunnyTaz es nuestro propio producto: la contabilidad del autónomo reducida a una sola regla de reenvío, puesta una vez. Las facturas siguen llegando a su correo. Juntarlas para el gestor ya no es tarea de nadie.

El problema

El reto

La contabilidad de un autónomo no es un departamento: es un domingo robado, cuatro veces al año, justo antes de cada modelo de IVA trimestral. Los tickets de gasolina esperan en la guantera, impresos en papel térmico que se va borrando. La factura de la luz hay que descargarla de un portal cuya contraseña no recuerda nadie; la del teléfono, de otro. El gestor escribe pidiendo «lo que falte» — que es exactamente lo que el autónomo no sabe que falta. Nada de eso es contabilidad: es juntar papeles, pagado en tardes que eran para otra cosa. Y lo caro ni siquiera se ve: el gasto real cuya factura nadie se acordó de pedir y que se queda fuera de la deducción sin que nadie llegue a enterarse.

La solución

El pipeline de SunnyExtract

Este caso no está anonimizado porque no puede estarlo: el producto es nuestro, lo usamos nosotros y lo contamos con las mismas reglas que los demás casos de este sitio. Cada autónomo estrena una dirección de correo que es solo suya y deja puesta una sola regla de reenvío — lo último que hace a mano. Desde ese momento no abre ninguna aplicación ni sube nada: cada factura entra ya procesada. El motor aprende qué documentos manda cada proveedor todos los meses — la luz, el agua, el teléfono — y al cerrar el mes sale a buscar el que no llegó: repasa los movimientos del banco hasta dar con el cargo que no tiene factura que lo respalde, y entonces escribe al autónomo él mismo — no un recordatorio genérico, sino el nombre del documento que hay que pedir y el cargo del banco que lo delata, sin una persona en esa persecución. Ese rastreo se ejecuta desde el primer día, en cada cierre de mes; lo que no tiene el primer día es memoria: necesita unos dos meses de ritmo con cada proveedor antes de poder decir qué falta. Los libros de IVA llegan al gestor preparados; el gestor valida cada asiento y lo exporta. El criterio contable no se automatiza: se le quita el papeleo de alrededor. La frontera con SunnyExtract es pública: por encima de unos 500 documentos al mes, o cuando el flujo tiene que cruzar varios sistemas, la operación pertenece allí — un salto que empieza con una conversación con nuestro equipo, porque entre los dos productos no existe ningún puente automático.

system_payload.json
{
  "event": "recurrence_check",
  "account": "taz_01K2M...",
  "expected_document": {
    "vendor": "Telefónica de España, S.A.U.",
    "kind": "telecom_invoice",
    "cycle": "monthly",
    "last_received": "2026-06-14"
  },
  "bank_evidence": {
    "movement_ref": "mv_20260715_0083",
    "amount_charged": -38.72,
    "value_date": "2026-07-15"
  },
  "finding": "charge_without_invoice",
  "chase": {
    "channel": "email",
    "to": "account_owner",
    "document_named": "telecom_invoice_2026-07",
    "human_in_the_chase": false,
    "dispatched_at": "2026-07-31T08:05:00Z"
  }
}

Resultados

Impacto operativo

Lo último que se hace a mano es una regla de reenvío

Una dirección propia por autónomo y una regla que se deja puesta. Desde entonces, el camino de una factura hasta el libro de IVA ya no pasa por ningún domingo.

«Se me olvidó pedir la factura» deja de depender de la memoria

Al cerrar el mes, el motor compara lo que cada proveedor suele mandar con lo que de verdad entró, lo cruza con el banco y escribe al autónomo con el nombre del recibo que falta. El gasto sin factura recibe un nombre en vez de pasar de largo.

El gestor recibe libros preparados, no carpetas

Los libros de IVA llegan en borrador: el gestor valida el asiento y exporta. El visto bueno sigue siendo humano; lo que desaparece es la excavación de antes.

Usamos cookies analíticas (Google Analytics) para entender cómo se usa el sitio y mejorarlo. Solo se activan si las aceptas. Política de cookies